En los salones se usan las tres palabras como si fueran sinónimos, y no lo son. Cada una hace algo distinto, y saltarse un paso deja la herramienta mal tratada.
Limpiar
Es quitar la suciedad visible (restos de piel, polvo de lima, producto) con agua, jabón y cepillo. Sin este paso, lo demás no funciona bien, porque la suciedad protege a los microbios.
Desinfectar
Reduce la cantidad de microorganismos usando un producto desinfectante o calor, pero no elimina todos, sobre todo los más resistentes. Es el paso para superficies, mesas y herramientas que no tocan piel dañada.
Esterilizar
Busca eliminar todo microorganismo, incluidas las formas más resistentes. En herramientas metálicas que pueden tocar sangre, como alicates o cortadores, es el nivel más seguro. El equipo de referencia es el autoclave.
El orden correcto
- Limpiar.
- Desinfectar o esterilizar según el tipo de herramienta.
- Guardar protegida, en una bolsa o recipiente cerrado, hasta el siguiente cliente.
Para ver todo el tema junto, lee la guía completa de esterilización de herramientas de manicura.
Información general. Las reglas sanitarias cambian según el país y la ciudad: confírmalas con la autoridad de salud de tu zona.
Calcula la mezcla exacta para no desperdiciar producto.




